PINTURA TALLER DE SAVINARTE

¿Es posible pintar una escena nocturna sin recurrir al negro?

Es necesario que dentro de las artes plásticas se usen las funciones visuales perceptivas para obtener los colores mediante mezclas para que el artista no solo descubra un tema claramente sino que también perciba los colores, en especial las relaciones entre ellos y tener un cierto conocimiento sobre cómo obtenerlos mezclando pigmentos.

 

Este proceso causado por la necesidad de preparar colores, es casi inconsciente en el pintor experimentado, en el principiante es un cambio más consciente, al que le hace falta acostumbrarse mediante la práctica. Una vez aprendido el proceso, el mezclar se hace más fácil y rápido, muchas personas llegan a disfrutar esta parte a la hora de pintar.

El pintor Claude Monet sentía un deseo de ver y comprender como cambian los colores bajo las variables condiciones de la luz. Realiza la pintura al aire libre para captar y analizar las variaciones que produce la luz en la naturaleza, emplea colores puros y luminosos, no utiliza el color negro, y las sombras las realiza con el color complementario correspondiente, los colores se aplican con pinceladas rápidas y sueltas.

Movido por esto pintaba varias veces los mismos temas desde el mismo punto de vista, a lo largo de varios días. Los cuadros resultantes son asombrosos, cada pasajera impresión del tema idéntico, tiene su propia combinación de colores. Su auténtico tema es mostrar los cambios que provoca en los objetos (colores) la diferente iluminación; la luz que llega a desmaterializar las formas.  En ellas el modelo no es más que un pretexto, las formas pierden su contorno para convertirse en manchas de color que casi conducen a la abstracción. Aquí se muestra una serie las pinturas La Catedral de Rouen, Claude Monet.

 

“Cualquier color  que pintas en tu obra es alterado por cada pincelada de color que das en otros lugares” [1]

Por otra parte, varios temas compositivos de Van Gogh se centran en la representación de la realidad crepuscular o nocturna; en su primer boceto de un café de noche, el pintor quedó fascinado cuando se va la luz del día, culmina en una intensa aunque breve puesta de sol, seguida de la caída de la oscuridad y, más tarde la aparición de los focos de luz artificial y de los destellos de las estrellas y la luna en medio del cielo de la noche. También la noche es donde Van Gogh experimenta estallidos de energía,  como si aprovechara  fuentes de imaginación y creatividad renovadas.

“Un cielo nocturno con una mortecina luna creciente que apenas se destaca de las oscuras sombras de la tierra –ina estrella de un resplandor inusitado, rosa y verde, en un cielo de azul ultramarino por las que se deslizan algunas nubes.  Abajo, un camino bordeado  de altas cañas amarillas, detrás de las altas bajas Alpilles azuladas, una vieja posada con ventanas encendidas en un tono naranja y un ciprés altísimo, muy recto y muy oscuro.  Por el camino un carro amarillo tirado por un caballo blanco y dos caminantes rezagados.  Muy romántico…, pero me parece que también muy típico de la Provenza.” [2]

La noche le proporcionaba a Van Gogh momentos de rejuvenecimiento estimulado por la bebida y el tabaco, tan presentes en el contexto de los bajos fondos y burdeles, cafés de noche y lugares de ocio; tiene cuadros que no son directamente paisajes, son interiores de noche pero se iluminan con luz artificial, eliminando al color negro por completo ejemplo de esto sería El salón de baile en Arles, 1988.

Desde mi experiencia como artista, me ha tocado pintar escenas o paisajes nocturnos y lo primero que trato de evitar es el uso del color negro, porque pesa mucho visualmente y le quita a la composición cierto aire para respirar visualmente. Esto hace que la pintura tenga su propia atmósfera y se vuelva parte de la composición del cuadro. Además, el uso de diversos tonos siempre nos dará el resultado de una pintura más compleja y detallada, que brinda mayor información de lo que queremos decir.

 


Ejercicio Luna en Tequesquitengo. Acrílico sobre papel. 2018

Para obtener un tono muy oscuro se puede hacer una mezcla de todos los colores primarios, este lo podemos utilizar directamente en el lienzo y se pueden ir aplicando, sobre este, algunos tonos más claros, reservando siempre la parte que se requiere más oscura. También para exteriores se pueden usar otros colores o matices para dar la sensación de oscuridad; por ejemplo se puede usar el magenta para hacer una oscuridad cálida. O también usando distintos colores de verde o de ocres logramos una oscuridad más fría.


Wendy Cárdenas Valadez. Jardín de noche. 2015

 


Wendy Cárdenas Valadez. Solo atmósfera. Óleo sobre tela. 2010

 

La pintura brinda la oportunidad de hacer una infinidad de mezclas, generando una gran variedad de tonos, matices y contrastes que podemos aprovechar también en las escenas nocturnas, esto nos permite sentir y vivir más el proceso creativo. Todo depende de nuestros objetivos, sin embargo, en general, si utilizamos el color negro del frasco directamente, solo limitaría la experiencia pictórica. Como reflexión se podría decir que la noche no es solo de color negro…

 


Wendy Cárdenas Valadez. Veladora. 2015

 

 

 

 

 

 

 

 


[1] John Ruskin, citado en Why the World Isn’t Grey (Porque el mundo no es gris) de Hazel Rossotti. 1985

[2] F. Walther. Van Gogh. Editorial Numen, 2003, p. 78

Imagen de postada: Vincent van Gogh. Carretera con ciprés bajo el cielo estrellado.1890. Kröller-Müller Museum

 

 

 

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